Gobiernos y daños colaterales

No es la primera ocasión en la que me siento ante el teclado para despotricar del gobierno. Lo hago con éste y lo hice con el anterior. No sé por qué de entre los españoles no sale un gobierno que además de recuperar las arcas del estado con más o menos éxito, no recorte derechos a los ciudadanos.  No obstante, hoy me mueve además un espíritu de solidaridad. Lo comprenderán apenas lean unas líneas, porque les voy a contar un caso que de alguna manera me toca de cerca porque la familia que lo está sufriendo es muy cercana. Les cuento.

                Tengo unos amigos que tienen la desgracia de tener un hijo con una enfermedad de las denominadas raras. No sé si es una enfermedad o un síndrome, la cuestión es que es uno de esos casos raros, estadísticamente hablando, que las farmacéuticas no investigan porque son tan pocos que no hay de donde sacar un euro, y los poderes públicos ni están ni se les esperan. En el caso de mis amigos menos aún porque además es genético. Mi amigo es joven, alrededor de los cuarenta y su mujer más joven aún. Tienen un hijo de catorce años y otro de ocho que es el que sufre el problema que nos ocupa. Resulta que niño nació con un síndrome que le va deteriorando el sistema nervioso lentamente, hasta que le cause la muerte. El síndrome o enfermedad o lo que sea, concursa con los síntomas de una parálisis cerebral y una fibromialgia aguda, ahí es nada. Para que ustedes se hagan una idea: nunca abandonará la silla de ruedas; nunca pronunciará su nombre ni el de su padre, su madre o su hermano mayor; nunca comerá por sí solo, de hecho ahora lo hace a través de una sonda gástrica que le entra por el abdomen; caminará o irá solo al aseo y poco a poco se quedará ciego. Además de que nadie le da una esperanza de vida de más de 10 ó 12 años, ya me dirán ustedes cómo está el panorama…

                La silla de ruedas en la que va cuesta 5000 €, el niño crece y hace peso y ya no puede ir en el carrito de bebe. El estado, a base de ruegos y favores, le ha pagado 2000 €. El resto lo tienen que poner ellos. Aún no les he dicho, mi amigo gana 1400 €/mes. Aparte ha tenido que comprarse un Monovolumen que cuesta cerca de treinta mil euros, para poder llevar al niño y no ha recibido ni uno solo de ayuda porque lo ha comprado de segunda mano. Nuevo era prohibitivo aun descontándole al precio final el impuesto de matriculación. Pero ni siquiera era eso lo que yo quería comentar, aunque valga lo dicho para ponerles en antecedentes.

                Mi amigo, o mejor dicho, su mujer, que es la que tuvo que dejar un buen trabajo cuando nació su segundo hijo, empezó a cobrar una subvención por ser familia dependiente que consistía en lo siguiente: el estado seguía pagando su cotización mensual a la Seguridad Social, con lo que ella no dejaba de cotizar para el día de mañana, y le ponía un sueldo de 400€, siempre que no trabajara. Esa era la condición sine qua non. Sin embargo, ahora, con el señor Rajoy Brey al frente del gobierno, esos ingresos se han visto reducidos en un leve tanto por ciento al igual que el sueldo de su marido, cuyo porcentaje ha sido más severo. Pero no queda ahí la cosa, no. Con la nueva ley de dependencia, atribuible sólo al actual gobierno, a ella ya no le pagan la Seguridad Social, con lo que vuelve a engrosar las filas del paro. La subvención reducida, como he dicho antes; ahora se la pagan al niño, pero con la misma condición de la anterior, que la madre no trabaje. Con lo cual tenemos a una persona condenada al paro por unos años. Pues en el hipotético caso de que le saliera un trabajo –caso muy hipotético con el panorama actual–, tendría que emplear a alguien en casa, pues al niño hay que hacérselo todo aunque esté en el colegio, que esa es otra. Los profesores ya le han advertido que ellos no son enfermeros, por lo tanto, como el chiquillo ni come ni va solo al baño, la madre tiene que estar pendiente a ello un par de veces cada mañana, con lo que no es difícil suponer que se le iría el sueldo que ganara en el de la persona que cubriera esas necesidades.

                La segunda parte del drama consiste en que a pesar de todo, ellos quisieran tener otro hijo. Pero nadie les asegura que no nazca con la misma enfermedad, pues el riesgo es del 50 %. La solución sería hacer una selección embrionaria, pero el precio es prohibitivo y la Seguridad Social, al menos en Murcia, no la paga. Así que la única solución viable si quieren tener un hijo –y fíjense que paradoja– es que se quede embarazada y le hagan las pruebas de detección pertinentes al bebe, y si éste es portador del gen que acabará con su vida en pocos años e impedirá que se desarrolle con normalidad, abortarlo. O sea, que la posibilidad de abortar anima a los padres a traer una nueva vida al mundo, porque juntarse con dos críos enfermos sería su muerte. Pues bien, cuando ya casi estaban decididos viene el señor Rajoy Brey con su ínclito Ministro de Injusticia, al menos social, Sr. Gallardón, y en el borrador de la ley del aborto suprime la posibilidad de abortar embriones por defectos genéticos. Con la advertencia de que el médico puede ir a la cárcel. ¿Cómo ven ustedes el panorama? Y luego se preguntan por qué gente como el estridente Pablo Iglesias les comen el terreno en las elecciones. ¿Serán ineptos…?

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Acerca de Marchal-Sabater

Pseudónimo del escritor murciano nacido el 6 de agosto de 1964. En los años ochenta ingresó en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado e inmediatamente fue asignado a los servicios de información, circunstancia que le llevó a ser testigo de numerosos acontecimientos de la transición, en diferentes lugares de la geografía española: País Vasco, Cataluña o Madrid. En algunas de sus novelas refleja parte de ese pasado, describiendo algunos hechos tal y como sucedieron y otros adaptándolos a la trama, sin desvirtuar la realidad. En su currículo cuenta con varios premios literarios, como el del certamen de micro-crímenes de Falsaria 2012 y el 2º premio de relatos cortos organizado por el Ayuntamiento de Lorquí (Murcia), dentro de la celebración de la II Semana Cultural 2013. Autor de: El Valle de las Tormentas; Bajo la Cruz de Lorena; y Oiz 1985. La sombra de la sospecha.
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